Una intensa
erupción solar que el pasado domingo expulsó al espacio toneladas de plasma y fue captada por el Observatorio Solar Dynamics de la NASA, ha provocado una espectacular
aurora boreal.
Este tipo de fenómeno es normalmente visible a altas latitudes, pero en este caso fue posible observarlo también en latitudes más bajas. Durante el proceso, las partículas solares se precipitan hacia los polos, donde colisionan con los átomos de oxígeno y nitrógeno de la atmósfera, provocando que estos brillen intensamente.
Las auroras tienen formas, estructuras y colores muy diversos que además cambian rápidamente con el tiempo. La actividad puede durar desde unos pocos minutos hasta horas.